ACTIVIDADES EN MARCHA
ALIANZA DE CIVILIZACIONES: RECONSTRUYENDO EL MEDITERRANEO.
Este número 46 de la revista Contrastes (en edición bilingüe inglés/español) desea ser un manifiesto que supere la famosa, y a juicio de muchos desafortunada, teoría del “choque de civilizaciones”, introducida por Arnold J. Toynbee y retomada hace una década Samuel Huntington, en la que se afirma que los conflictos entre civilizaciones son inevitables.
Deseamos realizar un profundo análisis sobre la 'alianza de civilizaciones' que se antepone a las tésis de Huntington y Toynbee, centrando la problemática en el ámbito mediterráneo, un área necesitada de una urgente reconstrucción. De lo que se trata es de investigar si, a través de la cultura, se pueden salvar las diferencias que, de hecho, se establecen económicamente (y, por tanto, políticamente) en el contacto entre las diferentes civilizaciones que conforman el Mediterráneo.
Estos ideólogos, para justificar su teoría, se expresaron básicamente en términos económicos y geopolíticos, donde la consideración socio-cultural apenas contaba en su discurso.
Afortunadamente, se abren nuevas líneas de investigación entre Historia y Arte que recuperan la memoria de los espacios de colaboración como alternativa a los de conflicto. La multiplicación de actores, escenarios, focos de atención, tecnología, movimientos migratorios, la undialización, en definitiva, está cambiando el rol tradicional de los intercambios que se enfrentan al nuevo reto de la diversidad cultural como elemento de conciliación de civilizaciones.
El mestizaje cultural, la transculturalidad, nos ofrece lo idéntico y lo diferente. Por ello es necesario ofrecer un marco común que haga inteligibles todas las diferencias y dotar de presencia y accesibilidad los contenidos para que, frente a la dominación cultural, se imponga el intercambio cultural. Para ello hay que asumir los derechos humanos propios.
Los intercambios siempre generan nuevas visiones, ayudan a ampliar el conocimiento, a aceptar mejor las ideas contrarias, por ello pienso que los análisis y los estudios comparativos, a través de los intercambios culturales, propician un clima de solidaridad y madurez intelectual indiscutible.
Por tanto, este número desea poner en común todo lo que la CULTURA puede hacer por esta ‘Alianza de Civilizaciones’ que corrija las desigualdades y afiancen un diálogo a favor de un sistema más equitativo en este Mediterráneo siempre enfermo.




